
La Cultura del Aire.
Desde muy antiguo los pueblos de Alenta han aprendido a desplazarse en el aire. Hasta las culturas primitivas saben domar bestias aladas y globulares que les permiten viajar de palenque en palenque.
El aeronavío es el medio de transporte más aceptado: un barco impulsado por velas y con un globo de gas que lo eleva. La cultura de Alenta esta estrechamente ligada a su atmósfera.
Las tormentas, los maelstrones (gigantescos embudos de aire donde se dice que nada escapa) y los predadores gigantes son temidos y respetados.
El aire es un medio hostil de modo que los pilotos expertos y las cartas de navegación mostrando rutas comerciales seguras son muy valorados.
Los palenques son agrestes y peligrosos, de modo que los colonos buscan constantemente islas apacibles donde asentarse. Las enormes distancias y las comunicaciones lentas fomentan el desorden, el contrabando, la piratería e incluso la caza de esclavos.









